Casa IC–LR

El encargo fue una vivienda unifamiliar de uso permanente, y la situación contenía tres aspectos fundamentales.

Casa IC–LR

  • Nombre: Casa IC–LR
  • Ubicación: Calle R. Alfonsín esquina G. Cochet – Funes City, Ciudad de Funes, provincia de Santa Fe.
  • Proyecto y ejecución: 2017 / 2018
  • Año obra: 2017 – 2018
  • Superficie disponible: 418 m2
  • Superficie construida: Totales 142.60 m2, Cubierto 79.50m2, Semicubierto 63.10m2
  • Proyecto y dirección: Estudio ZK. Arq Alejandro Kuri, Arq Juan Manuel Zavanella
  • Calculista: Arq Lorenzo Lavaroni
  • Fotografía: Arq Mariana Pracht

El encargo fue una vivienda unifamiliar de uso permanente, y la situación contenía tres aspectos fundamentales. El comitente era una pareja de mujeres, que ambas desarrollan su trabajo profesional en la ciudad de Rosario y una vida social muy activa. Esta realidad nos impulso a manejarnos en dos cuestiones elementales, una casa compacta, de fácil mantenimiento que permita albergar continuas y masivas reuniones, con la capacidad de adaptarse a cualquier transformación imprevista y/o crecer, sin generar grandes perturbaciones morfológicas espaciales, alargando la vida útil de la edificación.

El programa, clásico, dos dormitorios en lo posible, living comedor, un baño de recepción más uno completo, cocina, lavadero y la posibilidad de tener dos autos bajo techo, (una situación común en las parejas que viven en la ciudad de Funes y su actividad laboral se traslada a Rosario), quincho con asador.

La propuesta partió de tres lugares fundacionales: Primero la mejor ubicación desde el entorno inmediato, entender que el terreno está próximo a una de las vías principales de circulación y la única calle pavimentada en todo el barrio, por ende se estima que la llegada a la vivienda será mayoritariamente por ese canal, entonces el ingreso (automovilístico, que en este tipo de lotes generalmente es el único acceso que predomina) se recostó próximo al mismo. Segundo, la búsqueda de otorgarle a sus dueñas la posibilidad de adaptación y crecimiento controlado, nos vuelca en una propuesta arquitectónica que busca la máxima flexibilidad, sin dejar de lado el competente uso del programa solicitado. Y tercero, tratar de captar la mejor orientación en la mayoría de sus locales.

Con estas tres premisas se decide nuclear y colocar los servicios hacia el sur, generando un fuelle térmico y logrando una intimidad hacia la calle, la cual hasta entonces no presentaba visuales de interés. Dejando todos los locales nobles hacia el norte donde permite una relación exterior / interior más franca y consiguiendo un alto grado de flexibilidad en los ambientes.

Por otro lado, la solicitud de dos autos y quincho, se pensó que esta parte del programa podría funcionar unificados en una gran galería, como sucede en ciertos casos, lo cuantitativo (autos, quincho, parrilla), apareándose bajo una misma resolución de la cubierta, contiene un gran aspecto cualitativo.

La estructura se plantea mixta, una losa de hormigón corrida con vigas invertidas en el sector húmedo, sobre la que apoya un techo de correas metálicas en el resto de la nave, una organización flexible, para permitir las fáciles modificaciones, ampliaciones, adaptaciones y crecimientos a futuros. Donde el uso de los espacios responde a la jerarquía que posibilita su configuración.

La materia: se decidió muro portante doble de 15cms, principalmente por 2 cuestiones, económicas y de practicidad, ya que se decidió trabajar con un corralón cercano que facilita la constitución dinámica de la obra, el cual ofrecía un ladrillo visto de excelente calidad y precio sumado a una mano de obra especializada en su aplicación.

Esta secuencia de decisiones basadas en problemas concretos y reflexiones sobre el modo de habitar y construir de nuestra sociedad actual, va moldeando la morfología y apariencia determinada de la obra en cuestión. Una geometría sencilla, burlando las formas complejas y la retorica del significado.

Por último nos interesaría acentuar, la búsqueda necesaria de generar un mojón de referencia, en la inclemencia que caracteriza a estos nuevos loteos, producto de su juventud, a diferencia de la densa trama urbana rosarina donde la demanda es el equilibrado apareamiento, aquí el hito es la obligación. Colocando los tanques de agua en el plano desfasado, resolvemos esta situación, añadiendo a la operación, su aptitud para significar el ingreso principal sobre el de servicio.