LA CASA INFINITA, CRÓNICA DE CÓMO VIVIREMOS JUNTOS

En el mes de mayo se inauguró la prestigiosa Bienal de Venecia que estaba originalmente programada para el 2020 y que, por el advenimiento inesperado de la pandemia, tuvo que postergarse para el 2021. A poco de cumplirse el cierre de la misma pautado para el mes de noviembre del corriente año, La Gaceta invitó al Arq. Gerardo Caballero a que escribiera una crónica pormenorizada de cómo se fue gestando su participación en el Pabellón Argentino con su proyecto “La Casa Infinita”, inspirado en las tradicionales casas populares conocidas como “casas chorizos”.

Por Arq. Gerardo Caballero

A la casa infinita no se entra, uno siempre está dentro de ella, es tan grande que tampoco se puede salir, es amplia y abierta, sencilla y discreta, no tiene un recorrido predeterminado. Creemos que cada uno de nosotros vive en una casa distinta, pero al final nos damos cuenta que es siempre la misma, la que compartimos y es de todos. La casa es tan grande que se la puede recorrer a pie, en bicicleta, en auto, en tren, en colectivo, hasta en avión. Tiene patios inmensos con montañas y llanuras, tiene habitaciones pequeñas con camas y mesas, está todo conectado, se pasa de un lado a otro, es un viaje a través de ella que dura una vida.

La casa infinita representa nuestro mundo, el que habitamos juntos.

Quienes visitan el Pabellón Argentino se encuentran  con una sucesión de espacios indefinidos que serpentean a lo largo de una pared que los  articula y los vincula. Esa pared proviene de una manipulación geométrica de la tradicional casa popular argentina, la casa chorizo, de habitaciones que se suceden y repiten una tras otra. El color rosa sugiere aquella técnica que se utilizaba por estas tierras al mezclar la sangre de buey con la cal. El visitante experimentará tantas casas como tantos recorridos  elija, tantos como los que hace normalmente cada día.

Se exponen en el pabellón  una selección de obras y proyectos representativos de vivienda colectivaen Argentina, divididos en tres categorías, aquellos utópicos que nunca se llegaron a construir pero que han tenido un gran influencia en la cultura arquitectónica del país, otros a los que hemos denominados Emblemáticos de la década del 60 y 70, de gran aporte al tema vivienda colectiva con ejemplos dispersos por todo el territorio y, por último, los llamados contemporáneos que es lo que se haciendo hoy en Argentina, sean éstos de iniciativa pública o privada.

Se puso énfasis en proyectos que están dispersos por toda la geografía del país, llevando nuestra cultura, nuestros modos constructivos y nuestros variados paisajes, en definitiva, esta parte de la casa donde vivimos juntos. La casa está amueblada con mesas y camas, y en las sábanas y manteles están impresas y expuestas obras que también fueron llevadas al infinito por la repetición de una imagen creando diferentes  estampados.

El proyecto  comenzó con varios inicios e intentos hasta ir encontrando el tono con el tema propuesto por el curador general, Hashim Sarkis,  Cómo viviremos Juntos y con el lugar específico en Venecia. La Casa Infinita, de a poco, fue avanzando y se fue desarrollando mientras se alejaba de la condición abstracta de las ideas e ingresaba en el mundo de lo concreto, de lo real.

El montaje del pabellón llevó las dos semanas previas  a la inauguración. El proyecto cuenta con un solo panel de 0,50 x 0,10 por 3 mts de alto, que se repite 244 veces que se fabricó en una carpintería de  Padova, y luego fue transportado a Venecia  para finalmente arribar al Arsenale por medio de barcazas, único medio posible de transporte.

Esto permitió que sólo el armado y la pintura fueran las tareas a realizar en el pabellón que Argentina posee de manera estable desde 2014 dentro del predio del Arsenale, un antiguo almacén de los famosos astilleros, rectangular de paredes de ladrillos y techo de entablonado de madera con una estructura de columnas metálicas. Los paneles se vincularon  entre sí por medio de herrajes de encastre que hicieron del montaje algo sistematizado, fácil, rápido y sencillo.

Una de las condiciones es que no se puede utilizar ningún elemento que lo  vincule  físicamente a lo existente, por lo que tenía que ser estructuralmente autoportante, lo cual se logra por la geometría misma del plegado en planta. Concretar y ejecutar el proyecto fue un proceso enriquecido por un equipo siempre dispuesto a mejorar sin cambiar, a sugerir sin alterar, a proponer sin dudar, lo que llevó a que el proyecto se vea beneficiado mucho de este intercambio.

Organizar la ejecución y el montaje del pabellón en el poco tiempo que siempre tienen estos eventos, sumado a las complicaciones que tiene construir en Venecia, no ha sido un inconveniente gracias a la experiencia y el conocimiento que tienen, quienes lo realizaron, en este tipo de trabajo. Es para valorar todo el compromiso y entusiasmo que han tenido quienes formaron parte del proyecto en sus diferentes etapas, totalmente compenetrados con la idea. Entre todos fuimos avanzando, como un buen equipo en su concreción, con verdaderos compañeros y compañeras de trabajo.

Todo el proceso del proyecto está recogido en el catálogo que acompaña la muestra. Desde la propuesta para el concurso, presentado en su primera fase, así como el desarrollo posterior para la segunda fase. De la misma manera, figuran en el catálogo los estudios de modelos en escala 1:1, maquetas, pruebas de manteles, dibujos técnicos que fuimos desarrollando acá en Rosario tales como: recolección de material gráfico de los edificios           que conforman la curaduría, antecedentes históricos, fotos de casas chorizos de Argentina que han inspirado el pabellón, así como también ejemplos de  otras construcciones anónimas y expresiones de artistas locales. Si bien la Bienal estaba prevista para el 2020, tuvimos que esperar  un año para su inauguración en mayo de 2021, y ahí estará, hasta noviembre de este año.

Equipo de proyecto.

Gerardo Caballero, Paola Gallino, Franco Brachetta, Sebastian Flosi,

Ana Babaya, Leonardo Rota, Emmanuel Leggeri, Sofia Rothman,

Gerardo Bordi, Edgardo Torres, Alessandro De Paoli.

Asesores.

Andrea González, Jorge Cordonet (Coordinación General) Estudio Cosgaya – Pablo Cosgaya, Marcela Romero ( Producción editorial y diseño gráfico) Eiletz | Ortigas Architects ( Producción)

Organiza.

Dir. De Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores Comercio internacional y culto de la República Argentina.

Comisario.

Maestro Juan Falú

Apoyaron y participaron en la muestra.

Federación Argentina de Entidades de Arquitectura (FADEA),

Sociedad Central de Arquitectos (SCA)

Consejo Superior de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)